La ciudad espiritual Complejo Poi-Kalón
El símbolo arquitectónico por excelencia de Bujará: el imponente minarete Kalón de 48 metros, la monumental mezquita del Viernes y la activa madrasa Mir-i-Arab, que enmarcan una impresionante plaza de piedra.
Una historia de dos dinastías y dos épocas
Una frente a otra, separadas por un estrecho callejón: la austera y científica madrasa del siglo XV de Ulugh Beg, en contraste con la deslumbrante y exuberante madrasa-palacio del siglo XVII de Abdulaziz Khan.
Una frente a otra
Madrasas emparejadas (conjunto arquitectónico kosh)
1417 (Ulugh Beg) y 1652 (Abdulaziz Khan)
El sultán Ulugh Beg (timúrida) y Abdulaziz Khan (ashtarkhánida)
Educación superior científica y teológica
1,5 horas
Una fascinante comparación arquitectónica a través de dos siglos y medio de historia de Asia Central. Dos madrasas monumentales se alzan frente a frente: el edificio de Ulugh Beg, centrado en la astronomía y las matemáticas, y el opulento colegio de Abdulaziz Khan, repleto de coloridos frescos florales y azulejos inspirados en dragones chinos.
Ulugh Beg construyó su colegio en 1417 (la más antigua de sus tres madrasas, anterior a las de Samarcanda y Gijduván). Abdulaziz Khan levantó su obra maestra rival al otro lado del callejón en 1652.
Ulugh Beg pretendía consolidar a Bujará como centro de investigación científica, e hizo inscribir sobre la entrada: «La búsqueda del conocimiento es deber de todo musulmán». Abdulaziz Khan, por su parte, quería exhibir la inmensa riqueza y la sofisticación artística de su imperio.
Ambas funcionaron como universidades donde eruditos de élite vivían en celdas perimetrales y debatían sobre astronomía, derecho islámico, gramática árabe y medicina bajo la tutela de destacados maestros.
Un relato cronológico ameno de cómo este monumento sobrevivió a invasiones, terremotos y cambios de civilización.
La madrasa de Abdulaziz Khan nunca llegó a terminarse por completo, ya que un golpe militar depuso al kan mientras los artesanos aún tallaban el ala izquierda del portal de entrada, dejando el ladrillo desnudo a la vista, en fascinante contraste con el portal derecho dorado.
Qué observar al estar frente a este monumento o taller.
El contraste es sorprendente: el portal de Ulugh Beg es disciplinado, decorado con azulejos de mayólica de estrellas geométricas de diez puntas que simbolizan la astronomía. El portal de Abdulaziz Khan estalla en color, con infrecuentes esmaltes amarillos y verdes, bóvedas colgantes de mocárabes (muqarnas) y representaciones del mítico pájaro simurgh.
Actividades sensoriales especialmente relevantes para este lugar.
Compare el lado derecho, totalmente tallado y dorado, del portal de Abdulaziz Khan con el lado izquierdo de ladrillo desnudo.
Contemple la puerta de madera tallada con la célebre declaración de Ulugh Beg sobre la educación.
Entre en la mezquita de invierno de Abdulaziz Khan para ver las pinturas paisajísticas de influencia china.
Las perspectivas históricas, espirituales o comerciales que profundizan su comprensión de Asia Central.
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